Hasta hace unos años las coronas (fundas) se realizaban con una base metálica que
era necesario enmascarar poniendo en un espesor de algo más de 1mm. La capa metálica,
otra capa para ocultar el color gris del metal y una tercera que daba el color y la
forma al diente. A veces, el resultado era bueno pero con algo de falta de “vida” al
diente (translucidez). Además si se retraía un poco la encía dejaba ver en la unión
un reborde oscuro que en dientes anteriores resultaba antiestético.
Con estas nuevas cerámicas, conseguimos en la actualidad una naturalidad y belleza
absolutas ya que el color sale del seno del diente como en los naturales y no de la
superficie como en las coronas de metal-porcelana. Además su resistencia es muy alta
no produciéndose casos de fracturas.
En su elaboración también interviene la informática puesto que el diseño se hace a través
de ella utilizando técnicas de cad-cam un lector scanner lee el diente preparado y
el programa diseña las cofias siendo guiado por el técnico en prótesis dental.
Concluido el diseño se envía vía modem a Suecia donde una máquina elaborará la
cofia según el diseño. A los tres días se recibe de nuevo terminándola y rematándola
en nuestros laboratorios y quedando lista para ser colocada en el paciente.
La Doctora Mónica Beltrán se licenció en la Universidad del Bosque (Colombia). Realizo un Master en Estética Dental en la Universidad de Lomalinda(California). Ejerció como Jefa de la sección de Odontología en el Hospital del Rosario (Huila - Colombia). Más tarde vino a España , homologó su titulación y se unió a nuestro proyecto en La Clínica Dental Marquina.
Existen dos tipos de tratamientos para reponer las piezas que se hayan perdido. Podemos utilizar prótesis fijas o prótesis removibles. Primero vamos a explicar lo que es una corona. Consiste en un diente artificial hueco. Se coloca sobre un diente natural que previamente ha tenido que ser tallado para dejar espacio al grosor del material de la prótesis. La forma que el dentista debe darle a la pieza tallada está muy estudiada. Tiene que ser en forma tronco conica. Sus paredes han de ser ligeramente inclinadas, para permitir que la corona entre, pero cuanto más rectas, tendrá mejor retención. Como siempre, las coronas tienen que ajustar bien en el cuello de los dientes, para que no se originen caries en el futuro. También deben encajar bien con el diente contrario. A esto le llamamos "ocluir". Una oclusión correcta no es más que un buen encaje de los dientes de arriba con los de abajo.
Los dentistas ponemos coronas individuales cuando queremos cambiar la forma de un diente generalmente por estética. O, como dijimos antes, después de una endodoncia, para evitar la rotura de una pieza frágil. Un puente, o prótesis fija, consiste en dos coronas unidas a una pieza intermedia, o más, que queda sobre la encía, tocándola pero sin unirse a ella. De este modo reponemos dientes perdidos, soportándolas con las que nos quedan. Debajo del puente hay un espacio, que procuramos disimular haciendo que toque la encía en la parte exterior, pero que hoy día nos interesa que quede abierto para limpiarlo. Ya dijimos que el objeto de la limpieza es la eliminación de la placa, no sólo de los restos de alimentos como se creía antes.
Si no tenemos piezas que nos sirvan de soporte, tenemos que hacer dentaduras removibles,
paladares de plástico (dentaduras) o de metal (esqueléticos). En la actualidad tenemos
la alternativa
de materiales como el Valplast irrompible y altamente estético.
Si nos quedan algunas piezas, se retendrán con ganchos. Si es una completa, tiene que
adaptarse muy bien a todos los tejidos que se mueven en la boca para hacer ventosa.
En las dentaduras completas, la buena oclusión es muy importante para que al masticar,
los dientes no tropiecen haciendo que se suelten.
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